croisant congelados

Congelar masas- Una buena provisión en tu congelador

Casi todas las masas se congelan tan bien, que resulta sumamente práctico hacerlas en grandes cantidades. Con esto se ahorra no solo dinero, sino también tiempo y esfuerzo.

Aprendiendo un mínimo de ideas prácticas, será posible tener un congelador lleno de tartas, pastas y bollos para todos los días.

Trabaja un solo día al mes

Trabajando un solo día al mes será muy fácil, tener resueltos de antemano muchos platos y postres a la vez.

Se ahorra tiempo y dinero, pero no solo eso, también se evitan las carreras de última hora.

Preparar grandes cantidades de masa, no lleva mucho más tiempo que preparar un poco, después de divide partes, y se añade a cada una un sabor o un adorno distinto y se congelan.

Y así ya tenemos listas una variedad de productos de repostería, para prepararlos en el momento en el que haga falta sin pérdida de tiempo.

Algunos consejos útiles, para congelar masas

Aquí se dan consejos útiles y detalles, sobre los distintos tipos de masa de bollería y repostería, adecuados para congelar y se explica el modo diversificar la cantidad básica dándole distintos sabores.

La manera de congelar cada tipo, el tiempo que dura congelado y el modo en que se debe descongelar y servir.

El arte de congelar masas

En primer lugar debemos conocer perfectamente la capacidad de congelación del aparato, y cuidar ciertas reglas fundamentales que son de sentido común.

1. Los alimentos deben congelarse cuando están más frescos

2. Debe esperarse a que se enfríen completamente las tartas y bollos antes de envolverlos y congelarlos, de lo contrario se apelmazarán, además el calor altera la temperatura y fuerza al congelador.

3. El material de envoltura debe estar perfectamente limpio porque la congelación no mata las bacterias.

4. La envoltura debe contener la mínima cantidad de aire posible, y quedar perfectamente hermética.

5. Artículos delicados, deben colocarse en cajas rígidas de plástico o de aluminio con tapa para mayor protección.

6. Siempre colocar etiquetas en los paquetes identificando el contenido e indicando la fecha.

Es bueno tener una lista junto al congelador, con todos los artículos e ir tachándolos, según se vayan consumiendo.

Las tartas y el frío

Toda la gran familia de bizcochos se pueden congelar muy bien, incluyendo los hechos por el método a partes iguales, la masa para churros, bizcocho de crema batida y los que llevan claras montadas, no es bueno congelarlos con glaseados y escarchados, por lo tanto es mejor congelar el bizcocho solo, para luego decorarlo, cuando vayamos a servirlo.

Panes y Bollería fermentada

Los panes y bollos y sus masas, pueden congelarse en alguna de sus fases de preparación.

En casi todos los casos el pan para congelar debe preparar siguiendo la receta sin ningún cambio.

Aunque si se piensa congelar el pan sin hornear, debe hacerse la masa con un 50% más de levadura.

El modo de envolverlo, el tiempo que se conserva congelado, y el método para descongelarlo, depende de la fase en que se haya puesto a congelar y de la clase de masa.

La masa Cruda

Casi todos los tipos de masa cruda se pueden congelar con buenos resultados, pero es preferible no hacerlo con las masas hechas con levadura seca cuyo resultado es algo menos satisfactorio.

Sin fermentar

masa de croisant  masas congeladas

Una vez amasada con las manos, se toma la masa en forma de bola, se envuelve en un plástico ligeramente aceitado apretándolo bien y se congela inmediatamente.

Es mejor congelarla en cantidades más bien pequeñas, por ejemplo, si la masa es grande dividemos en varias partes.

Para descongelar:

Se devuelve la masa y se pasa a un bol grande, también aceitado, donde al descongelarse, empezará a fermentar y a crecer.

La descongelación tarda unas 5 o 6 horas, a temperatura ambiente o de un día para otro en el frigorífico.

Luego se vuelve a amasar con los nudillos, se le da forma, y se deja que crezca otra vez normalmente.

Masas fermentada una vez

Después de que haya fermentado y crecido la primera vez, se amasa con los nudillos, se le da forma y se congela.

Cuando se necesite, lo hacemos igual que si fuera masa sin fermentar y se hornea después de que se haya descongelado y haya crecido.

Panes y bollos parcialmente cocidos

masas congeladas

Tiene ciertas ventajas congelar panecillos y bollos individuales parcialmente horneados, cuando se prevé que el tiempo va a resultar escaso en el momento de necesitarlos.

Así se pueden comer a los 20 minutos de sacarlos del congelador, este método no es adecuado para las hogazas o piezas grandes porque estando congeladas se cuecen por fuera, mientras el interior permanece crudo.

El procedimiento consiste en darle forma de panecillos, dejando que crezcan y cocerlos 20 minutos con el horno a 150ºC, con este tiempo de cocción los panes y bollos quedan pálidos.

En cuanto se enfríen, se envuelven y empaquetan, en cantidades utilizables, en una bolsa para congelar con cuidado de no aplastarlos.

Así se conservan hasta 4 meses en el congelador.

Descongelación

Se desenvuelven y se colocan todavía congelados en una placa con el horno a 2ºC durante unos 20 minutos quedando listos para comer.

Pan cocido

pan congelado

Los panes y bollos ya cocidos, deben ponerse a congelar en cuanto se hayan enfriado, envueltos en plástico, o papel de aluminio, este último tiene la ventaja de que se puede poner el pan en el horno directamente según se saca del congelador sin desenvolverlo.

La duración del pan congelado varía según su tipo, el pan moreno y el blanco sin corteza se conservan más tiempo.

Las hogazas de corteza dura se conservan menos tiempo y si se pasan del tiempo indicado está se pone correosa.

El pan de barra pistola común no puede conservarse más de 3 días, para descongelar el pan cocido se pone a descongelar sin desenvolverlo.

Las hogazas tardan unas 6 horas, y los panecillos sobre 2 horas.

El mejor modo de descongelar una hogaza grande es dejándola en el frigorífico toda la noche o en el horno falta con papel de aluminio a 200ºC durante unos 45 minutos tiempo que se reduce hasta 20 minutos para las piezas más pequeñas.

Masas de repostería

Masas de hojaldre
Hojaldre

Las masas de repostería, en particular las diferentes clases de hojaldre, son muy trabajosas y largas de preparar.

Conviene hacer gran cantidad y conservar congelado lo que sobre para utilizarlo cuando se presente la ocasión.

Estas masas pueden congelarse en las distintas fases de su preparación, según el tipo.

Las diferentes clases de masa quebrada pueden ponerse a congelar ya sea después de sobarlas o ya sea hecha la masa.

Antes o después de darle forma o ya horneadas en forma de pastel.

Es mejor congelar los hojaldres crudos ya que relleno plantea dificultades y se congela después de horneado.

La masa para buñuelos y bocaditos se puede congelar cruda y ya horneada.

Aquí incluiremos un plan para congelar la masa sobada así como algunos consejos útiles para la congelación, y aplicación de distintas masas de pastelería, ya sean crudas o cocidas.

Protección contra el frío

La elección de un envase apropiado, es importante a la hora de congelar estos productos, los recipientes de papel de aluminio son especialmente útiles para congelar fondos de tartas de fruta y tartaletas ya horneadas.

Para conservar estas masas cocidas más de un mes debe envolverse dos veces de modo que no se resequen.

¿Por que la masa cruda?

Congelar masas de pastelería ya preparada, pero crudas, tienen ventajas prácticas.

Una vez descongelada, se le da forma y se vuelve a congelar, cruda o cocida, sin que sufra ningún daño.

Cualquiera que sea la masas que quieras congelar, nunca lo hagas en trozos grandes, porque tardará mucho en descongelarse, y aunque solamente te hiciera falta una parte tendrías que descongelar toda.

Conviene dividirla en partes de 175, 225, 350gr. según tus necesidades y el tamaño de los moldes.

La masa en el bloque sin darle forma, se congela envuelta en plástico, aluminio y poniéndole una etiqueta clara y a cada paquete.

Pero si lo prefieres, puedes extender la masa con el rodillo y darle la forma deseada antes de congelar la masa, ya moldeada y con forma.

masas congeladas
Palmeras

Pero cruda, debe congelarse sin tapar dentro de su molde y una vez congelada se saca del molde, y se envuelve con plástico o aluminio.

Las tartaletas, volovanes, etc… sin rellenar, se empaquetan con papel encerado entre medias para que no se peguen.

La masa para buñuelos, bocaditos, relámpagos, etcétera, deben dejarse enfriar antes de ponerla congelar.

Hay dos métodos para congelarla, ya sea dentro de una bolsa de plástico, puesta dentro de una caja rígida, de la cual se saca cuando se haya congelado para guardarla en el lugar más conveniente del congelador, o con los pastelillos ya con forma puestos en una bandeja, hasta que se hayan endurecido para después empaquetarlos en botes de plástico.

Lo que dure la descongelación, dependerá del espesor de las piezas congeladas.

La masa en bruto, se pone a descongelar dentro de su envoltura.

La masa ya en forma de pastel, pero sin cocer, no es necesario descongelarla, sino que se mete directamente al horno, aunque tarda más en cocerse.

Pastelería al horno

La pastelería horneada, se conserva congelada mucho más tiempo que la masa cruda, especialmente si se pone a congelar sin relleno, el método para congelarla depende del tipo de masa o de pasteles.

Para descongelar estos pasteles, se meten directamente al horno y se añaden varios lotes el tiempo de cocción previsto, comprobando que el centro se haya descongelado y esté caliente antes de servir lo que puede hacerse con un termómetro o una aguja de hacer punto.

Congelar Galletas y pastas de té

Las pastas de y galletas, en cuya preparación interviene la mantequilla en una proporción de 100 gr. por cada 450 gr. de harina o en mayor cantidad, pueden congelarse crudas o ya horneadas.

Se conservan en el congelador hasta 6 meses, ya sean crudas o hechas.

Lo más práctico, es preparar una gran cantidad de masa dividirla en partes, y añadir a cada una un sabor distinto.

Congelación

Si no disponemos de mucho espacio en el congelador, es mejor congelar la masa cruda en una bola, así ocupa menos sitio que las galletas ya hechas.

La bola debe envolverse en una bolsa de plástico, expulsando todo el aire antes de cerrarla herméticamente.

También se puede poner a congelar la masa envuelta en forma de rollo o de cubo rectangular, de este modo se puede cortar en lonchas, según vaya haciendo falta sin necesidad de descongelar toda la cantidad , y volviendo a guardar la parte no utilizada.

masas congeladas

Para las pastas hechas con masa batida, las daremos forma sobre una placa de horno forrada, y las pondremos a congelar sin tapar.

Una vez duras, se guardan en una caja con papel entre capa y capa.

Si preferimos hornearlas antes de congelarlas, se ponen en el congelador en la misma placa en la que se han cocido, una vez frías y al cabo de 12 horas, de guardan definitivamente.

Como las descongelamos

las pastas congeladas crudas, pero ya con forma se meten al horno directamente sin descongelar, añadiendo unos minutos al tiempo de cocción acostumbrado.

La masa para galletas en bruto se pone a descongelar a temperatura ambiente, hasta que se ponga perfectamente blandas y se puedan estirar con el rodillo, luego se procede como si se tratara de masa de las galletas ya horneadas.

Se dejan sin desenvolver a temperatura ambiente unos 15 minutos y luego se meten 5 minutos en el horno a 190ºC para que se calienten y se doren.

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